Miedo
18 septiembre 2010 Dejar un comentario
…a equivocarme o a repetir el mismo error.
El proceso de diseño es algo inexplicable que al vivirlo vuelve todo aún más confuso. Creo que el problema es que pienso demasiado para no equivocarme, en vez de equivocarme demasiado para pensar. El error no debería ser culposo.
En algún momento de la carrera me obsesioné con ver resultados (¿o nos forzaron?) y ahora estoy descubriendo que más que obsesionado estoy atrofiado. Se me había olvidado que diseñar era jugar, que había que empezar por donde fuera, y que no hay una manera correcta de hacer las cosas.
Gracias por haberme dicho ayer que me “echara al agua”. Fue como que me “echaran agua en la cara”. Gracias por recordarme que debía equivocarme; que era lo correcto.